martes, 27 de diciembre de 2016

Fiesta del obispillo en Burgos y Palencia. El 28 de diciembre de 2016.



La Fiesta del obispillo es una antigua tradición navideña que se remonta a la Edad Media, y consiste en la investidura de uno de los niños de la escolanía de una catedral o abadía como máxima autoridad. Habitualmente se elegía al obispillo el 6 de diciembre, fiesta de San Nicolás de Bari, patrón de los niños, y su autoridad no terminaba hasta el Día de los Santos Inocentes.


La fiesta se enmarca entre otras fiestas de invierno que siguen el modelo de la festividad romana de las Saturnales, como el «Rey de la Faba» y los «reyes y alcaldes de Inocentes», la fiesta de los locos y la fiesta del asno, así como el mismo carnaval, festivales de inversión en el que los roles de los poderosos son tomados temporalmente por los miembros más humildes de la sociedad.


Esta celebración se festeja en muchos países el 6 de diciembre, festividad de San Nicolás de Bari. Su coincidencia con la época prenavideña ha llevado a convertir este día en una anticipación de la Navidad, y San Nicolás reparte regalos, juguetes y dulces a los niños, en recuerdo de las monedas que dio a tres muchachas para salvarlas de la deshonra, y que en muchas imágenes suyas se representan con tres manzanas de oro.


Esta estrecha relación  de San Nicolás con los niños se manifiesta de forma especial en las escuelas y, de modo más característico, en las escolanías de monasterios y catedrales. Los niños adquieren tanto protagonismo en su día que llegan a simular una inversión de papeles, llegando a ejercer funciones de dirección y gobierno, del mismo modo que sucede en otros sitios con motivo de la fiesta de los Santos Inocentes.



BURGOS:


La Fiesta del obispillo tenía un fuerte arraigo en Burgos, donde el 28 de diciembre, revestido de hábitos episcopales y montado en una mula, recorría las calles de la ciudad repartiendo bendiciones, junto a varias dignidades y canónigos de la ciudad.


La institución de los niños de noro o voces blancas, dependiente del cabildo de la catedral, se mantuvo pujante alrededor de quinientos años. La fiesta del obispillo desapareció al cerrarse la escolanía y se revivió de forma oficial en 1987, para festejar el nombramiento de hijo adoptivo de la ciudad de Burgos a Luis Belzunegui Arruti, miembro de la Institución Fernán González y maestro de música de los niños de la escolanía burgalesa durante muchos años. 


             

Belzunegui fue quien restauró la costumbre del obispillo a mediados del siglo XX, con los niños que educaba como cantores de la catedral. Tras aquella restauración, y coincidiendo con el cierre de la escolanía por parte del cabildo de la catedral, quedó rota la continuidad de la fiesta. En 1996 volvió a crearse una nueva escolanía, los Pueri Cantores de la escolanía de la Catedral de Burgos, que desde 1998 recuperaron oficialmente la tradición.



PALENCIA:

Después de más de un siglo, la fiesta del obispillo se recuperó en Palencia el año 2009. El estatuto fundacional de los Niños de Coro de la Catedral de 1366, menciona como obligación la fiesta del obispillo, lo que según su actual impulsor, el maestro de la Capilla de la Catedral de Palencia, Jesús Escudero, hace suponer que la fiesta se celebraba con anterioridad a esta fecha. Probablemente se remonta en Palencia a 1220. 


Al parecer, a lo largo de los siglos la tradición sufrió altos y bajos debido a «ciertos abusos», lo que puede verse en distintas actas capitulares hasta finales del siglo XIX, de modo que probablemente, la tradición perduró en Palencia hasta comienzos del siglo XX.


           


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