martes, 7 de agosto de 2018

El Concello de Arbo quiere mostrarnos el patrimonio único del Río Miño a su paso por Arbo: “Las Pesqueiras”.



Con un paseo a lo largo del Miño descubriremos 270 Pesqueiras, ejemplos de arquitectura popular usadas todavía hoy para la pesca artesanal de la lamprea. Las Pesqueiras, dibujando el transcurso del Miño, son los símbolos de la arquitectura popular y los vestigios de la pesca de la lamprea durante los primeros meses del año. Unas majestuosas e imborrables construcciones que abrazan al padre Miño.


Estas construcciones líticas son la realidad física del paisaje fluvial del bajo Miño. Las Pesqueiras son un prototipo de asentamiento entre su forma y su función; una síntesis perfecta entre Arquitectura e Ingeniería.


Las Pesqueiras forman parte de la cultura, de las tradiciones y del modo de vida de las personas que tienen sus hogares en Arbo. Durante muchos años, las Pesqueiras y la pesca de la lamprea, formaron parte imprescindible del trabajo y la economía de los arbenses. 


Aseguran los historiadores, que ya en tiempos de la Roma Imperial, dueños de vastos imperios hacían llevar lampreas vivas desde la zona de Arbo a la soleada Italia, para posteriormente, conservarlas hasta el momento de ser preparadas y servidas a la mesa. Pero, la fama de la que disfruta Arbo a nivel internacional, gracias a la lamprea, no sólo se la da la calidad del producto, sino la forma artesanal de pescarla utilizando la red y las denominadas Pesqueiras.


Las Pesqueiras, con forma de paralelípedos, se componen de varios cuerpos llamados Poios, dispuestos en posición paralela o en batería respeto al curso del río. Entre los Poios, existen estrechos callejones por los que se deja discurrir el agua del río, además de conformar el espacio suficiente para colocar el “buiturón”. El “buiturón” es una red cónica con la que se pescan las diferentes especies piscícolas del bajo Miño, en especial la lamprea.


Las dimensiones de las Pesqueiras varían según las exigencias topográficas y del nivel de agua de cada tramo del río, sin embargo, cada Poio suele tener una medida estándar de dos metros de ancho, cuatro o cinco de largo y entre cuatro y seis de alto.


Según manifiesta el alcalde de Arbo, Horacio Gil, responsable así mismo del Área de Turismo y Promoción del Concello de Arbo, Las Pesqueiras constituyen parte inseparable de la cultura, de la tradición, de la sociedad y del entorno natural y paisajístico del Ayuntamiento de Arbo. Unos valores inherentes y únicos que conforman la identidad de los arbenses como pueblo. La tradición de la pesca de la lamprea en Arbo cuenta con siglos de antigüedad. Estas construcciones, de indudable interés arquitectónico y etnográfico, las seguimos utilizando para la captura de la lamprea, manjar que nos otorga un gran reconocimiento nacional y actualmente también internacional. El auge del turismo experimentado en nuestro pueblo, cada vez más frecuentado por visitantes de todo el mundo, nos lleva a obtener el sobrenombre de “Arbo, capital Mundial de la Lamprea”.


En el siguiente vídeo se pueden ver las Pesqueiras, pero no hay mejor manera de disfrutarlas que visitar nuestros senderos y contemplar el maravilloso paisaje que a su paso por la orilla del Río Miño, nos va dejando la naturaleza. Desde el Concello de Arbo os invitamos a venir a comprobarlo en cualquier época del año ya que en todas ellas el paisaje es único y bello. 


              


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