8.4.20

La Muralla China de Finestres, Huesca.


La Muralla China de Finestres, es un rincón oscense perteneciente a la zona aragonesa de la Sierra del Montsec. Lo conforma dos gigantescos estratos rocosos paralelos cuya morfología se asemeja a la de una verdadera muralla. Todo ello, rematado por las aguas celestes del embalse de Canelles. 


El nombre original de la muralla era el de Roques de la Vila, pero acabaron haciéndose más populares los de la Muralla China de Finestres o la Muralla China de Aragón. En el interior de estos muros rocosos, se erigió el Castillo de Finestres, del que ya sólo queda en pie la ermita románica de San Vicente. 


Este muro natural recibe el nombre del pueblo junto al que se encuentran, Finestres; una localidad pequeña que conserva mucho del encanto que reunió cuando aún tenía habitantes. Pero este estado de abandono no es reciente, fue debido a la construcción del embalse al ser considerarse zona inundable. Aun así, tal era la poca relevancia de la localidad, que ni siquiera la Guerra Civil afectó al pueblo. 


El pueblo de Finestres, es el punto de partida para acceder a la muralla. A pesar de llevar deshabitado casi 60 años, todavía se pueden ver lugares tan bonitos como la Ermita de Santa María, donde se contemplan magníficas vistas del embalse de Canelles. Desde la localidad, sale el camino que lleva hacia las ermitas de San Marcos y San Vicente. La Ermita de San Marcos, se halla a sólo cinco minutos de la población, y, desde ella, ya se puede ver la Ermita de San Vicente, ubicada dentro de la Muralla China de Huesca.


                      





La ciudad de Itálica en Sevilla.


Itálica fue la primera ciudad que el Imperio Romano fundó fuera del territorio italiano, allá por el año 206 a.C. Está situada en el actual término municipal de Santiponce, a unos 10 minutos de Sevilla. Es una de las ciudades romanas de mayor importancia que podemos encontrar en España. Una visita a sus ruinas, es fundamental para comprender el esplendor romano que imperó en la península Ibérica hace unos 2.000 años. Hoy, sus restos nos cuentan cómo fue la vida de una ciudad que vio nacer emperadores.


Al finalizar la segunda Guerra Púnica en Hispania, Publio Cornelio Escipión, el Africano, asentó a los soldados heridos en una ciudad turdetana preexistente, ubicada a medio camino entre las también ciudades turdetanas de Hispalis (Sevilla) e Ilipa (Alcalá del Río). Al principio, ambas comunidades convivieron en este espacio próximo al Guadalquivir, pero pronto el elemento romano impuso sus modos sociales y políticos. 


Pero Itálica no sólo fue importante por su fecha, sino por sus pobladores. En ella tuvo lugar el nacimiento de importantes emperadores como Trajano y Adriano, además de ser punto de origen de buena parte de los senadores de la época.


Actualmente, el Conjunto Arqueológico de Itálica, muestra al visitante un espléndido anfiteatro romano y da la posibilidad de pasear por el trazado de lo que fueron sus calles, así como de conocer las casas, edificios públicos, objetos de arte y utensilios de la vida cotidiana utilizados por sus habitantes.


Al entrar en el recinto arqueológico, nos encontramos con su gran anfiteatro, que se ubica junto a la ciudad pero fuera de sus murallas. En él, tuvieron lugar juegos de luchas de gladiadores y fieras. El foso, las galerías, y algunas salas, están perfectamente conservados.


A pocos metros, atravesamos la antigua muralla y nos adentramos en la ciudad, pasando justo sobre el avanzado sistema de alcantarillas por el que cabía una persona de pie para facilitar su limpieza. Avanzamos subiendo por el Cardo Maximus, la vía principal que cruza la ciudad con orientación norte/sur, y llegamos a las principales viviendas de la ciudad. La Casa de Neptuno, la Casa de la Exedra, y la Casa de los Pájaros, exhiben excelentes mosaicos. Al otro lado de la calle, se encuentra la Casa del Planetario, donde se encuentra el mosaico mejor conservado de toda Itálica con una representación de los dioses asociados a los astros que rigen el universo: Selene, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus, Saturno y Helios. Cerca encontramos los restos de las enormes termas de Itálica, donde aún se pueden distinguir sus diferentes salas y sistemas de calentamiento del agua.


El Teatro de Itálica, se sitúa en pleno núcleo urbano de Santiponce, fuera del Conjunto Arqueológico como tal, ya que al ser más antiguo (s. I a.C.- s. I d.C.) pertenecía a la primera zona de la ciudad y no a la ampliación realizada por Adriano. No fue excavado hasta la década de 1970. 


                    



Más datos en:






6.4.20

La leyenda del pozo amargo de Toledo.


La leyenda del pozo amargo, es un relato popular de la ciudad de Toledo, en tiempos de la Edad Media, durante la época en que las culturas musulmana, cristiana y judía convivían en la Ciudad Imperial.


El pozo en que se basa la historia, se encuentra en una plazoleta de la calle Pozo amargo, denominada con el mismo. Según el texto de Pablo Gamarra, recogido en la antología de Luis Moreno Nieto, la leyenda habla sobre dos jóvenes enamorados de la ciudad de Toledo: don Fernando, un caballero cristiano; y Raquel, una hebrea hija del potentado israelita Leví, que habitaba el palacio en cuyos jardines se encontraba el pozo. 


Fernando visitaba todas las noches a Raquel, subía la tapia de los jardines, y se reunía con su amada, pero su amor estaba prohibido ya que una judía no se podía casar con un cristiano.


Una noche, tras haberlos descubierto Leví, decidió actuar en consecuencia y asesinó a Fernando clavándole un puñal por la espalda que le atravesó el corazón. Raquel, horrorizada, comenzó a gritar y llorar desconsolada al ver a su amado yacer en el suelo junto al pozo. Nunca se recuperó de aquella escena que presenció y, por eso, todas las noches acudía al pozo, se apoyaba en el brocal y se ponía a llorar. 


Una de esas noches en que lloraba, le pareció ver el reflejo de su amado en el fondo del pozo y se arrojó atraída por su imagen. Se dice que sus aguas se volvieron amargas por las lágrimas que en ellas caían. Al final de la leyenda, hay un pequeño fragmento del texto que se dirige directamente a los viajeros que la estén leyendo para describirles el lugar que aún puede visitarse y el motivo por el que sus aguas son amargas y no salobres.


En la leyenda, se presentan las aguas del pozo como amargas a causa de las lágrimas de la joven sefardita, pero esto no se basa más que en la cultura popular de la ciudad. En realidad, y al igual que la mayor parte de los acuíferos subterráneos toledanos, las aguas del pozo amargo son salobres, así que no eran potables y se utilizaban para otros fines como suministrar agua a los baños. 


Más datos en:






5.4.20

Las paciencias de Almazán, dulce típico y tradicional de Soria.


Las paciencias son un dulce típico y tradicional de la provincia de Soria, concretamente, del municipio de Almazán. Consisten en unas galletas redondas y finas, de interior seco, que suele fundirse en el interior de la boca con la propia saliva.


La masa con la que se hornean las paciencias posee sólo harina, azúcar, y esencia de limón y clara de huevo. El horneado permite que las paciencias tengan fechas de caducidad largas. 



INGREDIENTES:

  • 150 gr de harina de trigo
  • 150 gr de azúcar
  • Ralladura de un limón
  • 1 huevo
  • 2 claras de huevo


PREPARACIÓN:


Agrega el huevo y las dos claras en un bol, bátelas hasta que queden bien mezcladas. Echa el azúcar en el bol y sigue batiendo unos 5 minutos, veras que aumenta el tamaño. Ahora añade la harina y la ralladura de limón, mézclalo con una espátula hasta que no queden grumos. Cuando la masa esté homogénea ya la tienes lista.


Pon papel vegetal sobre la bandeja del horno, para que no se peguen. Con una cuchara o una manga pastelera, vierte un poco de masa sobre el papel vegetal. Puedes darle la forma que mas te guste, la mas habitual es redonda.


Cuando las tengas todas, introdúcelas al horno unos 10 minutos a 200º. Verás que quedan los bordes mas hechos que el centro. Entonces ya puedes sacarlas.


                      





El rebojo, dulce típico de Zamora.


El rebojo es un dulce típico de Zamora parecido al bizcocho que se elabora con harina de trigo, huevos, azúcar, aceites o grasas vegetales. Suele estar aromatizado con esencias de frutas (limón, naranja) o con anís. Dada su textura un tanto seca, es ideal para comerlo mojado en café con leche.


A pesar de que este dulce cuenta con una larga tradición no existe testimonio cierto de sus orígenes, sino que su consumo y aceptación han propiciado la popularización de estas pastas entre las gentes de Zamora.



INGREDIENTES:


  • 280 grs. de huevos (unos 5 huevos)
  • 280 grs. de azúcar 
  • 280 grs de harina de repostería
  • ralladura de limón o de naranja (opcional)
  • 1/2 sobre de levadura química 
  • cápsulas de papel alargadas
  • azúcar para espolvorear


PREPARACIÓN



Para elaborar los rebojos lo mejor es contar con los típicos recipientes ovalados para hornearlos, pero se pueden usar cápsulas de magdalena alargadas en su lugar.

  • En un bol grande, ponemos los huevos y el azúcar y batimos hasta que queden espumosos. 
  • Añadimos la harina, la levadura previamente tamizadas, el aroma que deseemos (la ralladura de limón o de naranja), y mezclamos con movimientos envolventes, hasta que quede todo bien integrado. 
  • Rellenamos las cápsulas de papel, un poco más de la mitad y dejamos reposar durante 15 min.  Las cápsulas deben estar previamente engrasadas con mantequilla. 
  • Precalentamos el horno a 180º C. 
  • Espolvoreamos los rebojos con azúcar y horneamos durante 15-17 min. aprox.


                     





4.4.20

El atascaburras, ajo mortero o ajo arriero, un plato tradicional de la cocina manchega.


El atascaburras, también denominado como ajo mortero o ajo arriero, es un plato manchego y castellano típico de Albacete y de la Serranía de Cuenca. Sus primeras referencias datan del siglo XVII. 


Existen diversas teorías acerca de su origen, como la que atribuye su creación a los arrieros, que iban adquiriendo los ingredientes por sus rutas y luego introduciéndolo en posadas y ventas. También se asigna a los segadores, porque las propiedades antisépticas de algunos de sus ingredientes hacían que la comida se conservase estupendamente a la sombra en sus largas jornadas de trabajo. La que parece estar más acertada,  es la historia de los dos pastores serranos que quedaron aislados en una nevada y, tras no tener más para echarle a un cocido que patatas y espinas de bacalao, decidieron verter aceite de oliva y machacarlo todo para así reblandecer las espinas del bacalao y facilitar su ingesta. Uno de los múltiples nombres viene de esta historia, puesto que al bajar los dos pastores le comentaron a sus allegados la siguiente expresión: “Harta hasta a las burras”. De ahí el nombre de atascaburras, utilizado en otras muchas regiones.


No obstante, no todos están de acuerdo con el origen del nombre de Atascaburras. Otra versión sostiene que se evoca a un sonido que se produce cuando un burro se queda atascado en el barro arcilloso de las tierras manchegas al meter y sacar las patas, este sonido sería muy parecido al que se escucha al mezclar en el mortero las patatas, el ajo, y el bacalao.




INGREDIENTES (4 Ppersonas):


  • 1 kg. de patatas
  • 400 gr. bacalao desalado
  • 2 huevos
  • 12 nueces
  • 2 dientes de ajo
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • perejil



PREPARACIÓN:



Para elaborarlo, primero debemos desalar el bacalao como mínimo 24 horas, cambiándole el agua tres veces al día. 


Tras este primer paso, lava las patatas y cuécelas en una cazuela con agua durante 30 minutos. Sazona. Coloca los huevos en otro cazo con agua y sal y deja cocer durante 10 minutos. Pon agua a calentar en otra cazuela, añade el bacalao y cuécelo durante 5 minutos. Reserva el agua del bacalao.


Pela y pica los ajos finamente. Pela las patatas y trocéalas. Pela los huevos y córtalos en cuartos. Casca las nueces y resérvalas.


Maja los ajos en un mortero. Colócalos en un bol. Añade las patatas y sigue majando. Incorpora el bacalao desmigado y mezcla bien. Vierte un poco de aceite sin dejar de remover. Si ves que queda muy espeso, echa un poco del caldo resultante de cocer el bacalao (tiene que quedar como un puré).


Sirve la mezcla en 4 cazuelas de barro. Adorna con las medias nueces y los trozos de huevo. Coloca una hoja de perejil.



                      





3.4.20

Los crespells dulce tradicional de Mallorca, típico de Semana Santa.


En las Islas Baleares, en concreto en Mallorca, existe una receta dulce que, aunque se puede encontrar durante todo el año, es en Semana Santa donde no falta, tanto en las casas como en los escaparates de confiterías y pastelerías. Nos referimos a los crespells.


Se cree que son de origen judío y que la forma más típica, la de flor de seis pétalos, en realidad consistiría en la estrella típica judío-musulmana, formada por dos triángulos superpuestos. 


Los crespells suelen medir aproximadamente un centímetro de grosor y su forma depende del molde usado, pero normalmente abundan las figuras de estrellas, corazones, peces, u otras figuras de animales. 


Se elaboran con harina, manteca, aceite de oliva, yema de huevo, azúcar, piel de limón rallado y agua. Algunas veces, también se le pone zumo de naranja o leche. Con estos ingredientes, se hace una masa a la que se le da la forma y luego se cuece al horno a media fuerza. 


En Manacor y otros pueblos del levante, existe una variedad de grosor más fino llamada senyorets (señoritos, en idioma catalán), debido a la forma humana que presentan algunos de sus moldes. En el municipio de Inca, se les conoce como estrellitas. 


                      




El Hornazo de Salamanca, producto típico de Semana Santa.


El Hornazo de Salamanca, es uno de sus productos gastronómicos más típicos y representativos de la región. Su popularidad se vincula con la celebración de la festividad del Lunes de Aguas, que se celebra el lunes siguiente al Lunes de Pascua.


El Hornazo de Salamanca lleva diferentes embutidos; entre los que destacan chorizo, lomo y jamón, y en ocasiones, huevo duro. Es un plato exquisito en cualquier época del año, aunque la tradición es comerlo el Domingo de Resurrección o el Lunes de Pascua, y el llamado Lunes de aguas.​ 


La festividad de la capital charra, en la que se vincula el Lunes de Aguas y el hornazo, hunde sus raíces en el año 1543 y en el reinado de Felipe II. En la actualidad, el hornazo es uno de los productos más representativos de la cocina salmantina.


Dentro de la provincia de Salamanca, hay que destacar el hornazo de Cepeda, situado en plena sierra de Francia. En esta localidad, cubren el hornazo con una capa de azúcar, algo bastante inusual en el resto de las hornazos de la provincia pero que le añade un especial atractivo y un notable contraste de sabores.



INGREDIENTES:


  • 500 g. de harina
  • 70 g. de manteca
  • 15 g. de levadura
  • 10 g. de sal
  • 1 huevo
  • 125 ml. de agua
  • 70 ml. de aceite de girasol
  • 70 ml. de vino blanco
  • Relleno: chorizo, lomo fresco adobado y jamón.



PREPARACIÓN:


  • Se mezclan en una fuente todos los líquidos, incluido el huevo. A continuación, se echa la manteca en trozos pequeños y se remueve hasta que esté mezclada.
  • Se echa la mitad de la harina y se mezcla. Después se incorpora la levadura desmigada y se amasa ligeramente.
  • Por último, se echa el resto de la harina y la sal y se amasa hasta que la textura sea lisa y homogénea. Una vez conseguido esto, se hace una bola, se tapa con un trapo y se deja reposar durante 5 minutos.
  • Pasado este tiempo, se divide la masa en dos bolas, que se dejarán reposar otros 5 minutos. Posteriormente y con ayuda del rodillo, se extenderán las dos masas, dejándolas con un grosor de unos 0,5 cm. Es conveniente separar un poco de masa que reservaremos para hacer la decoración.
  • Se coloca la base sobre una bandeja de horno y se pincha con ayuda de un tenedor o de algún utensilio específico.
  • A continuación, se coloca el relleno. Primero el chorizo, encima el lomo adobado y en la parte superior el jamón. Algunas personas añaden también huevo cocido cortado en láminas. Este ingrediente le da un sabor diferente al hornazo, pero también hace que se estropee más rápido.
  • Se coloca la capa superior y se pica con ayuda de un tenedor u otro utensilio.

Para la decoración, los profesionales usan un rodillo especial que hace la forma de rejilla. Aunque es posible comprarlo en ferreterías, si no quieres gastar dinero en ello, también puedes realizar a mano tu propio dibujo.

  • Una vez colocada la decoración, se pinta todo el hornazo con huevo batido.
  • Se precalienta el horno a 210 grados y se hornea durante 45 minutos a 190 grados.


                     




31.3.20

Lenteja de La Armuña, Salamanca.


Estas prestigiosas legumbres proceden, como su nombre nos indica, de la comarca salmantina de La Armuña, situada al norte de la provincia. Están amparadas con Indicación Geográfica Protegida Lenteja de la Armuña.


La Lenteja de La Armuña, se caracteriza por su color verde claro (a veces jaspeado), su fino tacto, y su buen tamaño. Una vez cocinadas, presentan un caldo claro, una piel fina casi inapreciable, y una textura mantecosa que las hace inconfundibles.


Destacan por su elevado contenido en proteínas, las de mayor calidad de todos los tipos comerciales estudiados debido a sus aminoácidos esenciales; sus niveles de fibra, hierro, y su contenido en calcio, supera en un 50% al de otras lentejas.


La zona de producción se reduce a la comarca salmantina de La Armuña, cuyos suelos y clima, junto con unas técnicas de cultivo tradicionales,  hacen de este cultivo un producto único que es envasado con la contraetiqueta numerada de la Indicación Geográfica Protegida “Lenteja de la Armuña”, que certifica su calidad, origen y trazabilidad.








Patatas a la importancia, un plato popular y económico.


Las patatas a la importancia es un plato típico de la provincia de Palencia. Es una elaboración que evoca a antiguas recetas y que aparece a menudo en los menús de los restaurantes españoles. Se considera un plato popular y económico. 


Se trata de una preparación culinaria sencilla, y se realiza en dos etapas: la primera es una fritura y la segunda un guiso. 


El principal ingrediente son las patatas, que se suelen cortar en rodajas de un grosor aproximado de un centímetro. Suelen rebozarse primero en harina y luego en huevo batido, para ser posteriormente fritas en aceite hirviendo. En algunos casos, se suele cocer la patata antes de ser cortada en rodajas. 


Las patatas fritas se suelen poner en una cazuela con agua (en ocasiones caldo) y se añade un majado en mortero de ajo, azafrán (en ocasiones se emplea un poco de pimentón), perejil y sal. Todo ello, se diluye a veces con una cierta cantidad de vino blanco. Se deja cocer y al final se suelen servir en una cazuela de barro con un poco de caldo. Se suele servir tras la elaboración.


                       






Los michirones, plato típico de la región de Murcia.


Los michirones son una receta típica de la gastronomía murciana. Este guiso, lo preparaban las gentes del campo utilizando ingredientes de larga conservación cuando escaseaban los productos frescos. Después se convirtió en un plato muy solicitado en los mesones y en los restaurantes.


Sobre los ingredientes y la forma de hacerlo existe bastante variedad. Incluye habas secas, aunque no necesariamente, pueden ser habas duras, huesos de jamón, tocino magroso, chorizo y cayena. También se le pueden añadir hojas de laurel, panceta, pimentón dulce, pimienta molida, sal y ajo. En la localidad de Campo de Cartagena se elabora con patatas.


PREPARACIÓN:


Las habas deben estar en remojo al menos durante veinticuatro horas, de esta manera, la legumbre se hidrata y ablanda, haciendo más rápida su cocción. Se aconseja cambiar el agua, ya que el haba suelta hidratos de carbono. A continuación, coceremos las habas en una olla. Para que cojan el sabor, se echan también los huesos, la guindillas y el laurel. Con la olla destapada y a fuego lento, se terminará de cocer el plato junto al resto de ingredientes. Añadiremos los chorizos cortados en rodajas, la panceta, la sal al gusto, el ajo, la pimienta y el pimentón dulce.


El tiempo de cocción dependerá de la calidad de las habas: mínimo, una hora. En olla a presión se reduce el tiempo. 


Los michirones se sirven muy calientes en una cazuela de barro, y se puede acompañar de alioli si se incluyen patatas. El plato no debe quedar ni demasiado caldoso, ni muy seco. Ha de quedar meloso. El picante dependerá del gusto de los comensales. Suelen acompañarse de un vino de la tierra.


                     






26.3.20

El Rape a la Rasudir, receta tradicional de Melilla.


El Rape a la Rasudir, es una receta típica de la cocina melillense. Este plato, está cocinado con una base de pescados y mariscos, y pertenece a los platos de la cocina tradicional. Por regla general, se consume principalmente durante todo el año y se suele servir a los comensales como primer plato.



INGREDIENTES:

  • 1 kg. de colas de rape
  • caldo de pescado
  • 500 gr. de tomates maduros
  • 250 gr. de pimientos rojos
  • 1 ñora
  • 4 dientes de ajos
  • 1 pizca de comino
  • 1 pizca de azafrán
  • 1 lata pequeña de guisantes
  • perejil
  • aceite de oliva
  • pimienta negra molida y sal.


ELABORACIÓN:


Ponemos aceite en una cazuela de barro y, cuando esté caliente, se dora la ñora. La retiramos y la ponemos en el vaso de la batidora con dos dientes ajo crudos, el azafrán, el comino, una pizca de sal y pimienta, y un cucharón de caldo de pescado. Lo trituramos todo y reservamos.


En la cazuela con el mismo aceite, doramos los otros dos ajos y perejil picados. Cuando se doren, añadimos los pimientos cortados en tiras y los tomates pelados y bien picados. Sofreímos a fuego lento. A mitad del refrito, apartamos de 4 a 6 trozos de pimiento en tiras. Cuando el refrito esté listo, lo pasamos por un pasapurés.


En la misma cazuela donde hemos hecho el refrito, ponemos el rape en trozos y, cuando empiece a tomar calor, añadimos el refrito y la primera mezcla que batimos con la ñora y las especias. Movemos la cazuela para que se mezcle todo bien sin que se rompa el pescado, y cocinamos a fuego lento. Antes de que el pescado se termine de hacer, escurrimos los guisantes y los añadimos a la cazuela. Por último, rectificamos con sal, añadimos las tiras de pimiento reservadas, y lo espolvoreamos con perejil picado.







Aceite D.O.P. "Les Garrigues", Lleida.


Les Garrigues, es la Denominación de Origen de aceite más antigua del territorio español (1975) y fue certificada por la Unión Europea con la Denominación de Origen Protegida en el año 1996. El Consejo Regulador ha sido acreditado por la ENAC como entidad certificadora del aceite con D.O.P. Les Garrigues, desde junio de 2012.


La zona de producción del aceite de oliva, con Denominación de Origen "Les Garrigues", está constituida por los términos municipales situados al sur de la provincia de Lleida, en las comarcas de las Garrigues, el Segrià y el Urgell.


Los aceites con este distintivo de calidad, constituyen la categoría virgen extra y se obtienen a partir de la variedad Arbequina, que es la principal al representar más de un 90%, así como la Verdiell.


Este aceite protegido, manifiesta unas características específicas propias del fruto y de su vínculo con el territorio y el clima. Son aceites frutados de oliva fresca, con aroma a hoja y hierba, destacando los aromas complementarios de almendra verde y tomate. En boca, se hacen presentes los atributos amargo y picante en equilibrio, siendo más intensos cuando la oliva es más verde. 


Sus propiedades y cualidades naturales, lo hacen un alimento indispensable dentro de la reconocida y saludable dieta mediterránea.


Más datos en:






El barranco de Guayadeque de la isla de Gran Canaria, Las Palmas.


El barranco de Guayadeque es un barranco situado al este de la isla de Gran Canaria, en la provincia de Las Palmas. Separa los municipios de Ingenio y Agüimes, y es uno de los barrancos más grandes del archipiélago. Cuenta con un centro de interpretación en Agüimes.


Destaca por sus restos arqueológicos prehispánicos y por sus valiosos endemismos de flora y fauna. También destaca por la gran cantidad de casas-cuevas que hay, incluso una ermita y varios restaurantes cavados en la roca.


La zona es muy importante a nivel arqueológico, pues existen cientos de cuevas que albergaron a muchísimos aborígenes​. Las excavaciones continúan, habiéndose descubierto en 2020 zonas aborígenes intactas.​


La mayor colección de momias y utensilios aborígenes hallados aquí, se encuentran en el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria. Algunas de estas cuevas, son conocidas como: "Cuevas Muchas", "Cueva Labrá", el "Risco del Canario", el "Risco Vicentico", el "Risco del Negro", etc.


                       







El caparrón pinto o caparrón a secas, una variedad de la alubia roja.


El caparrón pinto o caparrón a secas, es como se conoce a una variedad de alubia roja de semilla más corta y redondeada de lo habitual. Es típica de la región de La Rioja y de algunas comarcas limítrofes. 


Por extensión, se llama caparrones al cocido preparado con esta alubia, uno de los más importantes platos de la gastronomía riojana. En su preparación, no debe faltar el chorizo autóctono.


En todos los pueblos no falta su cultivo en las huertas, siendo famosos los de Castañares de Rioja, Anguiano,​ y Belorado (Burgos). 


Las varas obtenidas a partir de ramas de diversos árboles como el chopo o arbustos como el saúco, sirven para guiar el crecimiento de la planta (de tipo reptadora) y reciben el nombre de palos de caparrón. También hay variedades denominadas sin palo, ya que no crecen mucho y no necesitan apoyo.









25.3.20

Las migas serranas jienenses.


Las migas serranas, también denominadas migas santeras, es un plato tradicional de la cocina jiennense, propio de los jornaleros de la aceituna. Son muy típicas de las zonas de la Sierra de Segura, Cazorla y Las Villas.



En la actualidad, debido a la contundencia del plato, suele ser servido como tapa en los bares y restaurantes de la provincia.


El principal ingrediente de este plato son las migas de pan asentadas y rociadas con salmuera. Los ingredientes de acompañamiento son el aceite de oliva, los ajos, el chorizo o morcilla, y una gran cantidad de guarnición de rábanos, cebolletas, migas de bacalao, uvas, aceitunas, melón, sardinas y pimientos fritos. Las migas se preparan en grandes sartenes calentadas al fuego.






Habas con poleo, plato popular de La Palma del Condado, Huelva.


La habas con poleo es un plato elaborado con habas estofadas típico de la cocina de Huelva. Se trata de una receta en la que participan habas secas aromatizadas con poleo durante su elaboración. También se le añade ajo fresco, sal y limón (opcional). 


Se sirven calientes en una cazuela de barro y su forma de preparación es muy similar a las "habas enzapatás". Son muy populares en La Palma del Condado.


INGREDIENTES:


Habas, poleo, sal, ajo y limón al gusto. 


ELABORACIÓN: 


En un olla se pone el poleo bien lavado, se le añaden las habas y cubrimos con agua y le añadimos los ajos y la sal y un poquito de limón si se quiere. Ponemos al fuego la olla y cuando esté hirviendo la tapamos y dejamos cocinar durante quince minutos. Y lista para disfrutar la receta.








Muralla de Hondarribia, Gipuzkoa.


La Muralla de Hondarribia es la muralla que rodea el casco antiguo de la localidad vasca. Es la muralla mejor conservada de Guipúzcoa.


A finales del siglo XV y principios del siglo XVI, fue cuando se acometieron las grandes obras de la fortificación. Prueba de ello; son los cubos, baluartes, fosos y puentes levadizos que se levantaron protegiendo a la población que habitaba el promontorio.


La muralla tiene seis fortificaciones y dos cubos exteriores, también construidos para la defensa. Además, tenía una gran zona de protección en el norte, oeste y este (ahora hay jardines); al este, tenía el río Bidasoa.


Dispone de dos puertas para entrar a la villa. La principal; es la Puerta de Santa María, que se encuentra situada al sur y da paso a la calle Mayor o Nagusia, donde se encuentran la mayor parte de los edificios monumentales. La otra puerta; da hacia el oeste y es conocida como Puerta de San Nicolás.

Hoy en día, el muro está completamente destruido en las fortificaciones y se encuentra algo mejor conservado en los lugares donde estaban los muros más largos. 


Se conservan restos de dos polvorines; uno bajo la casa Josefina-enea, junto al Castillo de Carlos V, y otro; se convirtió en el establo de un edificio completamente en ruinas en la calle Jabier Ugarte. No quedan rastros casi de las cubiertas defensivas, solo algún estanque.


El Cubo de Santa María, el Baluarte de la Reina, la Fortificación de San Nicolás, y el Bastión de Santiago, son estructuras que se han conservado hasta hoy, no así el Baluarte de la Magdalena, cuyos restos deben localizarse bajo el entramado urbano actual.


Puede realizarse un cómodo paseo a pie circundando todo el recinto amurallado, pudiendo apreciarse la sobriedad y dimensión de la fortificación. Partiendo por la Puerta de Santa María, en dirección a los jardines del árbol de Gernika, nos encontraremos con los lienzos mejor conservados.


Más datos en:





24.3.20

La Necrópolis de Argiñeta de la Ermita de San Adrián, Elorrio, Vizcaya.


La Necrópolis de Argiñeta, tanto por el número y calidad de sus elementos como por la remota cronología de alguno de ellos (siglos VII-IX), es uno de los monumentos funerarios más importantes de Euskadi. 


Esta necrópolis, compuesta por una veintena de sepulcros y cinco estelas, está situada frente a la Ermita de San Adrián, en las afueras de Elorrio. Los monumentos fueron construidos en la Alta Edad Media para ser utilizados en las necrópolis de los distintos barrios del entorno (Mendraka, Miota, Berrio). Pero, en el siglo XIX, se agruparon en la ubicación actual. Tanto los sepulcros como las estelas funerarias, fueron erigidos con piedra arenisca procedente de las canteras del monte Oiz.


Cuenta la historia de la Necrópolis de Argiñeta que posiblemente un párroco de Elorrio se dedicó a recuperar los sarcófagos de diferentes monasterios e iglesias de distintas poblaciones cercanas debido a su mal cuidado y expolio. Al depositar estas tumbas en este paraje por gentes del lugar, no se preocuparon mucho de cuidarlas durante su traslado.


Tras varios días de este suceso, el párroco empieza a tener unos sueños extraños donde dos abadesas le mostraban un sepulcro doble medio abierto, mojándose los huesos por culpa de la lluvia tan típica de la zona. Este sueño se repetía cada vez más. Por lo que, una noche lluviosa, decide dirigirse a la Ermita de San Adrían. Con la luz del candil que llevaba decide examinar las tumbas, muchas de ellas mal colocadas y mal cerradas. Poco a poco va cerrando las tumbas hasta que le toca el turno al sepulcro doble que aparecía en su sueño. El párroco puede ver a la luz de su candil que son los restos óseos de dos abadesas. Y en ese mismo instante, siente un leve perfume a rosas y divisa la silueta de dos mujeres con hábitos que lo están observando; el párroco huye del lugar a toda prisa.


Al día siguiente, vuelve a sentir ese leve perfume a rosas y entiende que debe regresar a la Necrópolis de Argiñeta para acabar el trabajo. Por lo que se dirige tal y como había hecho la noche anterior a la Iglesia de San Adrián. Cuando se dispone a tapar la doble sepultura percibe un extraño olor a rosas, en ese preciso instante, ve de nuevo la imagen de dos mujeres vestidas de abadesas. El párroco consigue cerrar la tapa del doble sepulcro y cuando vuelve a alzar la vista, las dos siluetas han desaparecido. Es entonces cuando percibe una gran paz en su alma y en el entorno. 


Sabía que desde ese momento las hermanas Dalda y Trigilda podían descansar en paz. Y esta es la Leyenda de la Tumba de las dos Hermanas.


Respecto a este doble sepulcro, cuentan que corresponde a las hijas del Conde de Castilla Sancho García, fundador del Monasterio de Oña sobre el año 1.000. Dalda y Trigilda, ingresaron como Abadesas en alguno de los cenobios de la zona para dedicar su vida a la oración y, al fallecer, fueron enterradas en un sepulcro doble.


Más datos en:







La Casa de Piedra de Alcolea del Pinar, Guadalajara.


La conocida como Casa de Piedra, es una vivienda de construcción rupestre ubicada en la población manchega de Alcolea del Pinar realizada a comienzos del siglo XX por Lino Bueno, y que, desde 1990, puede ser visitada como casa museo.


Lino Bueno comenzó a trabajar en la casa en el año 1907, con la intención de construir una habitación donde poder alojar a su familia. Después de esa primera etapa, siguió construyendo hasta 1927, agregando una cocina, un comedor o cuarto de estar, pasillos, una cuadra y una cochiquera, todas ellas; unidas y excavadas con herramientas manuales. El mobiliario y los accesorios necesarios para la habitabilidad, están tallados en la misma roca como son las alacenas, escaleras, desagües, armarios, una mesa, pesebres, la chimenea, etc.


La casa dispone de dos plantas, si bien, la superior está en dos niveles distintos para poder vencer la mayor altura de la cocina de la planta inferior, sobre la que pasa. En la habitación de arriba, se encuentra un inicio de excavación de una nueva habitación, que debería haberse unido con el trabajo, también inacabado, del balcón izquierdo de la fachada principal.​


La fachada, en vista frontal, se compone de la puerta de acceso, una puerta a la izquierda que da acceso a la cochiquera (posteriormente convertida en trastero y leñera), la ventana del recibidor en la planta baja, y el balcón de la habitación superior, y a la misma altura, el hueco que sería el balcón de la nueva habitación, inacabada. A la derecha, se encuentra la verja que da acceso al patio lateral, donde desagua la pila interior, se accede a la cuadra, y se abren otras ventanas.


La Casa de piedra ha sido visitada por personalidades como el general Primo de Rivera y Alfonso XIII​ en 1928, y los reyes Juan Carlos y Sofía en 1978. 


Está considerada la mayor edificación cavada en roca viva por una única persona, reconocida como tal en los Record Guiness.


                  



Más datos en: